Mi Opinión

16 enero, 2010

Haití

La muerte, el dolor, la destrucción de Haití y su gente, nos entra por la vista y se nos queda alojada en el alma. Quién dijo que los hombres y mujeres de Haití ya lo habían vivido todo (miseria, abusos, autoridades corruptas, esclavitud, mortalidad materna e infantil, humillaciones) faltaba el horror de la naturaleza, cuyos efectos se consolidan en los dolores históricos haciendo más dramático, lo dramático.

El mundo se conmueve y moviliza tratando de mitigar el dolor.

Una forma de ayudar desde Chile, es depositar en la cuenta corriente Nº 1172811-1 del Banco BICE, America Solidaria, yo ya lo hice y espero seguir haciéndolo.

Fuerza y esperanza para los hermanos que sufren.

Jorge Burgos V.